
Un cuentecito para empezar bien la faena:
"El niño estaba sentado frente a su isla. Miraba el mundo y reflexionaba.
El niño vio las guerras, y pensó que habría que pintar de colores los uniformes de los soldados, y de sus pistolas y metralletas hacer ramas para que los pájaros hicieran sus nidos.
El niño vio la miseria, y pensó que habría que aprender a sumar, a restar, a multiplicar...y después a dividir.
El niño vio el hambre, y pensó que habría que coger un lazo muy grande, hacerlo volar por el cielo y coger una nube para hacerla llover leche y miel sobre los lagos y ríos secos.
El niño vio el mar, y pensó que habría que sacar todo lo que no había nacido con él para después sentarse en la playa a contemplarlo.
El niño vio a los presidentes dar órdenes, gritar y mandar, y pensó que habría que darles una lección..o expulsarles.
El niño levantó la cabeza y vio a la Luna con una bandera clavada en su frente, y pensó que habría que quitársela y después pedirle perdón.
El niño vio las lágrima, y pensó que habría que perder el miedo a dar abrazos, y aprender a decir 'te quiero' aunque no se hubiera escuchado nunca.
El niño miró el mundo por última vez. Entonces decidió NACER."
"El niño estaba sentado frente a su isla. Miraba el mundo y reflexionaba.
El niño vio las guerras, y pensó que habría que pintar de colores los uniformes de los soldados, y de sus pistolas y metralletas hacer ramas para que los pájaros hicieran sus nidos.
El niño vio la miseria, y pensó que habría que aprender a sumar, a restar, a multiplicar...y después a dividir.
El niño vio el hambre, y pensó que habría que coger un lazo muy grande, hacerlo volar por el cielo y coger una nube para hacerla llover leche y miel sobre los lagos y ríos secos.
El niño vio el mar, y pensó que habría que sacar todo lo que no había nacido con él para después sentarse en la playa a contemplarlo.
El niño vio a los presidentes dar órdenes, gritar y mandar, y pensó que habría que darles una lección..o expulsarles.
El niño levantó la cabeza y vio a la Luna con una bandera clavada en su frente, y pensó que habría que quitársela y después pedirle perdón.
El niño vio las lágrima, y pensó que habría que perder el miedo a dar abrazos, y aprender a decir 'te quiero' aunque no se hubiera escuchado nunca.
El niño miró el mundo por última vez. Entonces decidió NACER."
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